Cafeína: los secretos que nadie te cuenta

Cafeína

Cafeína: ¿Sí o no?

Hablar de la cafeína resulta un tema muy controvertido, ya que existen por igual  detractores y partidarios de ella.

Por un lado, nos aseguran los estudios que es bueno consumirla porque nos pone alerta y tiene múltiples beneficios.

Pero en realidad, esta situación se asemeja a decir que un bollycao es saludable porque en su envoltorio aparece el mensaje de “más energía”.

Lo mismo si nos referimos a la proteína animal diciendo simplemente que es buena porque nos sacia; o decir que necesitamos el azúcar porque es nuestro combustible principal; o incluso proclamar las bondades del alcohol, ya que permite deshinibirnos, etc. 

Si precisamos recurrir a elementos externos que nos “inyecten” energía para poder afrontar nuestro día a día, pensamos que sería interesante preguntarnos qué está fallando en nuestro organismo porque no obtenemos la energía que precisamos por nosotros mismos.

Por eso, hoy queremos hablarte de la cafeína, que es el alcaloide del café, el té, el cacao, nueces de cola, yerba mate y otras plantas.

En general, se encuentra en las semillas, hojas y frutos de más de 60 plantas, en las que actúa como pesticida natural, al matar ciertas clases de insectos cuando se alimentan de éstas.

La cafeína también se añade a medicamentos que no necesitan receta médica, como analgésicos, supresores del apetito y medicamentos para el resfriado. Por lo que es una sustancia psicoactiva.

Al dejar de consumir cafeína, el cuerpo refleja mediante diferentes síntomas, nuestra dependencia a ella.

¿Qué sucede en nuestro cuerpo cuando la consumimos?

Cuando ingerimos cafeína, nuestro organismo activa todos sus mecanismos de defensa.

Esa aparente sensación de lucidez, en realidad es un estímulo al sistema nervioso que se pone alerta para defenderse de las agresiones externas.

A esta reacción le sigue un “bajón” que induce a “necesitar” una nueva dosis.

La cafeína está relacionada con múltiples efectos metabólicos como

Una taza de café contiene entre 100 y 200 mg de cafeína. Dosis suficiente para activar todas nuestras alarmas.

Los síntomas más frecuentes al dejar la cafeína, engloban: 

De ahora en adelante, te proponemos que cambies la taza de café habitual para espabilar para darle prioridad al descanso, hagas ejercicio, estés en contacto con la naturaleza y el sol, y lleves una alimentación lo más antiinflamatoria y energética posible.

Es decir, desde Hygemon, te animamos a que te actives de forma natural, sin necesidad de recurrir a estimulantes externos. 

Te ayudamos a ayudarte. Allí donde estés. 

SI ESTE ARTICULO TE PARECE INTERESANTE TE AGRADECEMOS QUE COMPARTAS

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on pinterest
Pinterest
FACEBOOK

La salud tiene un orden. Descubre el camino correcto para potenciarla.

Método propio

ASESORÍA DE SALUD INTEGRATIVA.

Rellena el formulario y pide tu sesión de valoración gratuita.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad