La salud, la energía vital y la enfermedad

La salud

La salud y la enfermedad como parte de un conjunto en equilibrio

La salud y la enfermedad son dos partes de un mismo concepto. Para que se entienda mejor a qué nos referimos con esto, comenzaremos definiendo qué entendemos por salud.

Creemos que la salud es más que la ausencia de enfermedad, la entendemos como algo mucho más amplio y que abarca diferentes aspectos de nuestras vidas.

Muchas personas afirman sentirse «sanos», aún a pesar de padecer estrés, cansancio, de no mantener un contacto regular con la naturaleza y el sol, de tener pensamientos negativos constantes o de la falta de ejercicio físico en su rutina, por ejemplo. 

Así mismo, otras tantas personas se identifican como «sanas» aunque padecen diferentes patologías, debido a que no les impide continuar con su vida normal. 

«tengo obesidad, pero como aún no estoy postrad@ en una cama, pienso que no será tan grave» ,«últimamente me encuentro muy agotado/a… me tomaré un café y listo»

Y así un sin fin de afirmaciones que terminan por esconder el problema.

Cuando hablamos de salud, nos gusta pensar en un banco que se sujeta por muchas patas, y donde cada pata tiene la misma importancia. 

Así, es preciso mantener en óptimas condiciones cada una de estas patas para que nuestro organismo goce de un equilibrio adecuado. 

Cada pata de este banco, representa una parte importante de nuestra vida:

Un desequilibrio en una de las patas, acabará mermando la capacidad de equilibrio de las otras, desarrollándose mecanismos de compensación para cubrir esa falta. 

Al final, todo el conjunto se verá afectado. Y es ahí donde tomaremos consciencia de que algo no va del todo bien en nuestra salud.

La salud

La salud como base para definir la enfermedad

Como percibimos al ser humano siendo parte de un conjunto en equilibrio, entendemos que si hay alguna parte de ese conjunto en desequilibrio, provocará una desestabilización en las demás, acarreando consigo lo que llamamos enfermedad.

La enfermedad es, por tanto, un compendio de muchos factores, al igual que la salud.

Podríamos definir la enfermedad como la ausencia de ese estado de bienestar pleno, que es sinónimo de salud, en uno o más aspectos de nuestra vida. 

En ningún caso creemos que la enfermedad es algo predestinado o una fatalidad del ser humano.

La salud es el estado natural del ser humano.

Por eso es imprescindible prestar atención a todas las señales que nos va mostrando nuestro cuerpo/mente y buscar las herramientas que nos permitan pasar a la acción.

La falta de energía vital suele estar en la base de cualquier enfermedad, manifestándose a través de una sensación de agotamiento generalizado.

Este estado, mantenido en el tiempo, puede derivar en situaciones de mucha ansiedad y estrés.

El cuerpo humano para funcionar de manera óptima, requiere de energía vital. Si esta no es suficiente o está mermada porque existe un desequilibrio, entonces se crearán compensaciones para continuar adelante con nuestra vida. 

Estos desequilibrios terminarán manifestándose en una o varias áreas de nuestra vida, y nosotros lo reconoceremos como “enfermedad”.

La salud y la energía vital en el cuerpo

Cuando el ser humano se encuentra en equilibrio, es capaz de disponer de su energía vital al 100%, y de utilizarla, por tanto, de forma eficiente.

En cambio, cuando manifiesta un desequilibrio en algún ámbito (sea éste interno o externo), esa reserva de energía vital se ve mermada, generando las compensaciones que se requieren para continuar con la vida.

Al vernos obligados a generar compensaciones, nuestras reservas de energía vital bajan, llegando incluso a representar grandes fugas de energía, que pueden desencadenar patologías importantes. 

Es necesario comprender, además, que la energía vital se manifiesta en nosotros tanto si estamos gozando de salud, como si no lo estamos.

La energía vital está presente siempre y se manifiesta tanto en la ‘salud’, como en la ‘enfermedad’.

Nuestro cuerpo es un organismo vivo. Y como todo organismo vivo, tiene dentro de sí un verdadero poder de curación.

¡Pero! (y esto es muy importante) ese poder de curación, va de la mano de la cantidad de energía vital disponible. 

Para entender esto mejor, te invitamos a pensar en un hueso roto. ¿Quién regenera las partes del hueso que han de ser soldadas nuevamente? ¡Exacto! Es el organismo, cuando cuenta con las condiciones adecuadas.

Ahora resulta más fácil comprender que si le proporcionamos a nuestro cuerpo esas condiciones para que desarrolle todo su potencial, entonces tendremos en nuestra mano la herramienta más potente de todas para vivir sanos.

Esta herramienta, por supuesto, es la energía vital que habita en cada uno de nosotros.

Equilibrio y des-compensaciones

Vivir de acuerdo a las leyes de la naturaleza y a nuestro sentir interno, permite que nuestras reservas de energía vital sean abundantes, lo que nos conduce a un estado de bienestar cada vez más pleno.

Por el contrario, vivir en un continuo desequilibrio hará que nuestras reservas de energía vital se dediquen a preservar la vida a toda costa, generando así compensaciones, que en realidad, terminan siendo des-compensaciones.

Para ello, el organismo creará nuevas condiciones que le permitan el equilibrio. Y esto normalmente termina comprometiendo a partes del cuerpo que aún no habían sido afectadas. 

Por ejemplo, si me esguinzo un pie pero no le doy la importancia que merece porque puedo seguir haciendo “vida normal”, es probable que con el tiempo se generen compensaciones en la pisada de mi otro pie, afectando en realidad a la postura de todo el cuerpo. 

Lo mismo con la alimentación. Imaginemos que no cuidamos nada nuestra alimentación, probablemente eso genere en el organismo una microbiota en disbiosis, que terminará manifestando síntomas molestos e incluso graves, si no atendemos a ese factor desvitalizante y lo corregimos.

Un organismo vivo siempre tiende a preservar la vida.

Por todo esto, desde Hygemon queremos invitarte a continuar tu camino hacia la búsqueda de aquello que te nutre y que te proporciona energía vital suficiente para afrontar los menesteres de cada día.

Así, podrás ayudar a tu organismo a que los procesos de eliminación y regeneración sean realizados eficientemente. Es decir, que se cure a sí mismo. 

A través de nuestros acompañamientos, te proporcionamos los medios adecuados para que identifiques qué es aquello que te proporciona energía vital y puedas incluirlo en tu día a día. 

Nuestro objetivo es que consigas autogestionar tu salud, por eso te brindamos las claves para que seas tú mismo quien pueda gestionar y mantener este nuevo equilibrio en el tiempo.

Con nuestro programa CISE te ayudamos a detectar “las patas del banco” que están en desequilibrio y encontramos contigo la manera de devolverle la homeostasis. 

Te ayudamos a ayudarte. Allí donde estés.

SI ESTE ARTICULO TE PARECE INTERESANTE TE AGRADECEMOS QUE COMPARTAS

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on pinterest
Pinterest
FACEBOOK

La salud tiene un orden. Descubre el camino correcto para potenciarla.

Método propio

ASESORÍA DE SALUD INTEGRATIVA.

Rellena el formulario y pide tu sesión de valoración gratuita.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad