La toxemia y sus consecuencias en nuestra salud – II

La toxemia

Entendiendo la toxemia como parte de una visión global de la salud

Este artículo sobre la toxemia es continuación del de la semana pasada, donde te hablamos sobre qué es la toxemia y sus posibles orígenes. 

Hoy queremos ir un paso más allá y hablar de la toxemia como parte de un conjunto en equilibrio. 

Si no entendemos este concepto global de la toxemia, entonces pasamos a tener una visión reduccionista del problema.

Este enfoque reduccionista es el responsable de que el paradigma de salud imperante sea centrarse en el síntoma que se manifiesta (sea este a nivel físico, mental o emocional) e intentar solucionarlo sin atender a la causa verdadera.  

Esta situación no propone una solución real a aquello que nos desvitaliza, sino todo lo contrario. 

Existe lo que se denomina “umbral de toxemia”, que es el límite en que nuestro cuerpo es capaz de acumular toxinas en sangre sin manifestar síntomas. 

Si nuestra toxemia sobrepasa este umbral, entonces se desencadenará la sintomatología pertinente.

Cuanto más bajo sea este umbral, mayor es la capacidad de reacción del individuo ante las toxinas, ya que posee una reactividad somática elevada. 

Y al contrario, cuanto mayor el umbral de toxemia, menor reactividad somática y menor poder de manifestar síntomas. Es cuando más enfermos podemos sentirnos.

La energía vital es la protagonista de todos los sucesos de nuestro organismo, ya sea porque disponemos de ella en cantidad suficiente o porque padecemos su ausencia.

Te lo explicamos mejor:

Si nuestro umbral de toxemia está bajito, nuestro cuerpo podrá manifestar síntomas de forma aguda (como un dolor muy fuerte) y avisarnos al más mínimo desajuste que algo está pasando.

Pero si nuestro umbral está muy alto, significa que somos capaces de tolerar un nivel de tóxicos en sangre muy elevado, favoreciendo así la aparición de enfermedad.

La toxemia

Un mismo origen, muchas enfermedades diferentes

La toxemia se encuentra en el origen de todas y cada una de las enfermedades que padecemos.  

Todo lo que comúnmente llamamos “enfermedad”, suele comenzar por un estado de toxemia previo, que se manifiesta mediante el agotamiento generalizado y la enervación global del organismo.

Pero es importante saber que no siempre se manifiesta de la misma manera, sino que los síntomas que padecemos, están determinados según el estado y la predisposición de cada uno.

Así, nuestros síntomas pueden ser muy diversos: fiebre, resfriados, reflujos, inflamación, candidiasis, gastritis, colesterol, arritmias, retención de líquidos, sobrepeso, piernas cansadas, HTA, acné, etc.

En muchas ocasiones, cuando aparecen estos primeros síntomas, no les hacemos caso y continuamos con nuestras rutinas y nuestros hábitos de vida.

La enfermedad solo puede ser corregida cuando modificamos la causa que la origina.

Esto genera que se acumulen en sangre diversas toxinas que el cuerpo termina tolerando en un intento infinito de preservar la vida.

Pero esta tolerancia no es buena, más bien tiene un efecto rebote importante, lo cual provoca que los futuros síntomas que manifestemos sean cada vez más fuertes y agresivos para nuestro organismo.

Tenemos que tener cuidado, porque a veces es tarde cuando realmente nos damos cuenta de nuestro estado de salud y se vuelve irreversible. 

Pero por lo general, aunque la enfermedad haya llegado a un punto sin retorno, normalmente es posible mejorar nuestra calidad de vida atendiendo a nuestra alimentación y a nuestros hábitos de vida.

Consejos para abordar la toxemia desde el origen

Como ya sabemos, la salud es multifactorial. Y las fuentes de toxinas que pueden acumularse en nuestro organismo, son diversas.

Será importante entonces: 

A través de nuestro programa CISE (Coaching Integral de Salud por Etapas), te guiamos para que consigas interpretar el mensaje que tu cuerpo te está enviando. 

Buscamos la causa de la toxemia y te ayudamos a identificarla, interpretarla y a trazar un plan de acción estratégico para comenzar a cambiar tus hábitos.

Durante las 8 semanas que dura nuestro programa CISE te brindamos las herramientas para que puedas deshacerte de esa toxemia que te está enfermando. 

Si quieres plantarle cara a la toxemia, concerta una cita gratuita con nosotros pinchando en este enlace.

Te ayudamos a ayudarte. Allí donde estés

Fotos: Karolina Grabowska y Gift Habeshaw en Pexels

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